Conociendo a mi ilustradora favorita

Entonces, hace años luz que no escribo aquí, lo sé. Pero el momento que viví merece un post de mi parte contándoles la hermosa experiencia que viví.

No se si saben, pero frannerd anda de vacaciones en Chile e hizo una  maravillosa firma de libros en la librería Plop el pasado viernes 17 de marzo. Resulta ser que yo soy de Chile y ¡obvio que fui!

Llegué a eso de las seis de la tarde a la librería y ya había una larga fila, de a lo menos 30 personas, que esperaban por ver a la increíble ilustradora de “A punto de partir”, “Arboles bien podados” y diferentes journals.

Ya he hablado sobre el trabajo de la Fran en el blog, así que solo diré que es muy sequisima y que sus ilustraciones te hacen sentir tan cómoda y feliz como lo podrías estar alrededor de tu mejores amigas.

La emoción podía sentirse en el aire y estoy segura de que no era la única nerviosa por ver a su ilustradora favorita. Con en pasar de las horas releímos los comics de la Fran, comentamos por qué nos gustaban tanto sus dibujos y que le diríamos cuando finalmente la viéramos.  Mamás jóvenes con su bebes empezaron  a ocupar puestos en la fila y contrastaban con los adolescentes, de 13 años mínimo, que habían llegado mucho antes que yo.

A las 19:00 hrs en punto, la Fran llegó a la librería. Nos saludó y no podía creer que la estaba viendo con mis propios ojos. Su pelo antes café, ahora estaba teñido de un fuerte rosado, justo como yo lo había bordado en el regalo que le había traído. Vestía un vestido negro con un cuello como en el traje de las sailor moon y converse blancas, creo. Se veía justo como la imaginaba.

Platos con pequeños trozos de queque ocuparon lugar en la mesa. “Los hizo mi mamá. Son veganos”, escuché decir a la Fran antes de que comenzara a firmar libros.  La fila avanzó rápidamente, sobre todo porque fui con una de mis personas favoritas y no podíamos parar de reír sobre cualquier cosa que decíamos.

Cuando por fin llegó mi turno, los nervios me comían viva. La saludé y abracé muy fuerte. Notó que mi libro era uno de los que autografió para vender en el ruidosa fest y me escribió algo abajo de este. La abracé nuevamente y nos sacaron unas fotos. Antes de irme le entregué el regalo que le hice y sus ojos brillaron de agradecimiento. “Ay, muchas gracias Paloma”, me dijo. La abracé nuevamente, sabiendo que esta era la primera y ultima vez que quizás la viera.

Al salir del lugar no podía contener mi emoción. Acababa de conocer a mi ilustradora favorita, de entregarle mi regalo y sacarme fotos con ella. La vida no podía ser mejor.